La
Basílica fue construida entre 1887 y 1935. Los arquitectos
que formaron parte de la obra fueron Ingeniero Alfonso Flamand;
Arquitecto Ulrich Courtois; Arquitecto Ernesto Moreau; Ingeniero
Rómulo Ayerza; Arquitecto Fleury Tronqoy; Arquitecto Sombrum;
Arquitecto Trouve; Arquitecto Laspe.

La piedra fundamental
fue colocada en la tarde del 15 de mayo de 1887. Se organizó
una procesión que recorrió las calles de la plaza
Constitución (hoy plaza Belgrano) con representantes de
la Provincia, Asociaciones católicas, delegados de los
Obispos de Paraguay, Paraná, los Vicarios Capitulares de
Córdoba y Salta, los Obispos de San Juan de Cuyo y Montevideo.
Presidió la ceremonia el Arzobispo de Buenos Aires, Monseñor
León Federico Aneiros. La piedra fundamental se colocó
donde se encuentra el altar mayor, a una profundidad de 4 metros.
Es de color blanco, originaria de Tandil, mide 1,22 metros de
lado. Conforma un cubo con un hueco en el centro, donde fueron
depositados el Acta (donde consta todo lo concerniente a este
suceso) firmada por el Arzobispo y otras autoridades, monedas
de distintos metales, los retratos de los Papas Pío IX
y León XIII y del Arzobispo de Buenos Aires; periódicos
de Buenos Aires y de Luján; piedras extraídas de
la Gruta de Nazareth y del Monte Calvario, de las Catacumbas de
Roma, de los Santuarios de Loreto, del Pilar de Zaragoza, de Monserrat,
de Lourdes, de la Salette y de la Basílica de Montmartre.
El 21 de noviembre
de 1889, el Padre Jorge María Salvaire eleva una solicitud
al Arzobispo de Buenos Aires Monseñor León Federico
Aneiros para emprender la grandiosa obra.
Desde Diciembre de 1889 hasta mayo
de 1890, el Padre Salvaire lo pasa en estudios preliminares, trabajos
preparatorios, construcción de galpones, instalación
de maquinarias, perforaciones de pozos semi surgentes, habilitación
de hornos de ladrillos y compra de una cantera de piedra caliza
en Colón, Entre Ríos para asegurarse esa misma clase
de material hasta la conclusión de la obra. Las piedras
eran enviadas desde Colón a Buenos Aires por transporte
fluvial (río Uruguay) y desde Buenos Aires a Luján
por ferrocarril.

En Luján
se presentaba el principal problema: la gran distancia entre la
Estación del Ferrocarril y la Basílica. Se alivió
muchísimo en 1900, con el ramal ferroviario Estación
del Ferrocarril a Estación Basílica (Hoy Plaza de
los Peregrinos). Aprobados los planos trazados por el Arquitecto
Ulrico Courtois y por el ingeniero Alfonso Flamand, Monseñor
Aneiros, acompañado por muchísima gente, se dirige
en procesión al lugar elegido para abrir los cimientos.
Con la delineación de los cimientos del ábside,
se inician las obras el 6 de mayo de 1890. A las 4 de la tarde,
se comienzan a abrir los cimientos del ábside. En 1893
los hermanos Lozada, de Villa María, provincia de Córdoba,
concretaron la donación de todo el mármol necesario.
1895. Se continuó
con la construcción de los pináculos y de las balustradas
que rodean las capillas del ábside. Se comenzaron a instalar
los rosetones y se terminó el muro del lado oeste y sur.
En el interior, las columnas ya llegaban a los once metros de
altura. En los talleres se estaba construyendo la escalera de
mármol que lleva al Camarín de la Virgen. En 1896
comienzan a instalarse la totalidad de los vitrales que fueron
traidos de Francia (Burdeos), fabricados por la Casa Degrand.
En 1899 muere el Padre Salvaire (cuyos restos están hoy
sepultados en el Crucero Oeste de la Basílica), y es sucedido
por el Padre Brignardello. La parroquia de Luján pasa ese
mismo año a depender de la Diócesis de La Plata.
Ese mismo año las torres de los cruceros ya habían
llegado a los 30 metros de altura. El Arquitecto Ulrico Courtois
adquiere en Bélgica (Lieja) los chapones para la parte
posterior del edificio.

Durante el Rectorado
del Padre Brignardello se inauguran el ábside, camarín,
crucero y cuatro capillas colaterales. Están por completarse
las bóvedas bajo las tres naves del Santuario en donde
descansará el techo de la cripta. Se recibe desde Génova,
Italia, el altar de San Antonio de Padua donado por Margarita
Morgan y realizado por el artista Luis Beltrami. Además
llega desde Burdeos, Francia el Sr. Dagrand para adaptar los vitrales
a las ventanas. En este período se terminan las siete capillas
de las naves laterales, que llegan hasta el triforio y la construcción
de una divisoria para el bautisterio. El 18 de abril de 1901 toma
posesión del Santuario el Padre Vicente Dávani.

En 1904 se afirma
que ya se han construido las dos terceras partes de la obra. Llegan
las 14 estatuas de mármol de Carrara, destinadas al altar
mayor. Cada una de ellas mide 1,26 metros de alto. Finalizadas
las obras del ábside, sus capillas, el Camarín,
el Altar Mayor y los dos cruceros, el 4 de diciembre de 1904 Monseñor
Terrero, Obispo de La Plata, inaugura esas obras. En esta misma
oportunidad es trasladada la Imagen de Nuestra Señora de
Luján desde el Santuario de Lezica, donde había
permanecido desde 1763, a su nueva morada. En 1905, es demolido
el antiguo Santuario. Sus escombros se utilizaron en los cimientos
de las torres de la Basílica. Se completan los dos púlpitos
de origen francés. Se instala el gran órgano Cavaillé-Coll
de París, donación de Monseñor León
Gallardo. También los candelabros del altar mayor, la cruz
dorada con esmalte. Se colocan las 16 estatuas de los apóstoles
y evangelistas. De Milán llegan las 13 campanas, que pesa
en total 14.915 kilogramos. También llegan las cinco campanas
para el reloj. En 1906, en los catorce años que llevaba
la obra se habían gastado $1.970.670,43 moneda nacional
y habían ingresado en el mismo periodo $2.277.000,20.

En 1910, precisamente
el 4 de diciembre, en adhesión al Centenario de nuestra
emancipación, presidido por el obispo de La Plata, Monseñor
Juan Nepomuceno Terrero, y apadrinado por el gobernador de la
Provincia de Buenos Aires, General Inocencio Arias, y la presidenta
de la Comisión Colectora Damas de Nuestra Señora
de Luján, señora Carolina Lagos de Pellegrini, se
realizó el acto de bendición del interior del edificio.
Entre 1922 y 1926 se levantan las dos torres completas. Dentro
de ellas se colocan el campanario y el carillón con los
relojes eléctricos. En 1922 fallece el Padre Davani y al
día siguiente asume el Padre José María Gimalac,
y este decide concentrarse en la construcción de la torre
Este destinada al gran carrillón. El 21 de diciembre de
1924 se consagran las campanas. El 2 de diciembre de 1926 se terminó
la colocación del armazón metálico de la
torre Este y con una gran ceremonia se inaugura. Luego se continúa
trabajando con la torre Oeste.

En 1927 el Padre Gimalac renuncia
y es sucedido por el Padre Felipe Prat. El 9 de diciembre de ese
mismo año se inaugura la torre Oeste con una gran ceremonia.
Después de la solemne Jura de Nuestra Señora de
Luján como Patrona principal de las tres Repúblicas
del Plata (Argentina, Uruguay y Paraguay), el hecho más
culminante fue sin dudas, la consagración de la hermosa
Basílica, que efectuó el 6 de octubre de 1930 el
Sr. Obispo Auxiliar de La Plata, Mons. Juan P. Chimento en nombre
y representación del Sr. Obispo Diocesano Mons. Francisco
Alberti. El 8 de Diciembre el Santuario recibe oficialmente el
Título de Basílica, concedido el 15 de noviembre
por la Santa Sede en ocasión de celebrarse el Tricentenario
de la Virgen de Luján. En 1931 se concluyen las dos cruces,
rematadas, la del este, por la imagen de la Santísima Virgen,
y la del oeste, por el monograma de María. Se coloca la
lámpara donada por el Teatro Ópera de Buenos Aires,
con 246 tulipas. Al ingreso de la nave central también
cuelga la lámpara votiva donada y fabricada por la Republica
de Irlanda. En 1935 se da por finalizada la obra de la Basílica,
teniendo lugar una serie de homenajes al Padre Salvaire, factor
primordial y decisivo de la gran obra, a quien se le erige una
merecida estatua en el ángulo NE externo de la Basílica.