Hacia
el año 1671, Ana de Matos, mujer acaudalada de Buenos Aires,
que conocía de cerca el milagro de Luján, dolorida
por el abandono en que quedaba la Santa Imagen, se se acercó
al Cura de la Catedral, Presbítero Juan de Oramas, medio
hermano del Pbro. Diego Rosendo de Trigueros, para pedírsela
o comprársela.

El
traslado, desde la antigua ermita hasta la casa de doña
Matos se cumplió cerca del 8 de diciembre, como preparación
a una nueva celebración de la Purísima Concepción.
Participaron el Obispo de Buenos Aires Cristóbal de la
Mancha y Velazco (1646-1673) y el Gobernador Martínez de
Salazar.
El 2 de octubre de 1682 doña
Ana dona tierras a la Santa Imagen de Luján en estos términos:
“Porque tengo mucho amor a la advocación de Nuestra
Señora de la Limpia Concepción y a su Santa Imagen
hago gracia y donación a dicha Imagen de todo el sitio
que necesitare para la fábrica de su capilla…”.
Hace la donación con la condición de que la Imagen
ha de estar perpetuamente en dichas tierras; así se convertía
en oficial y pública la Capilla de Nuestra Señora
al pasar al dominio de la Iglesia la posesión de ese lugar
sagrado y también daba origen y fundamento a la verdadera
fundación de la actual ciudad de Luján.
Doña
Ana de Matos murió el 25 de enero de 1698.